Siempre es fiel y no nos abandona, aún es tiempo. Convirtámonos y creamos en el Evangelio. Estas son la invitaciones que la Iglesia nos hace en este tiempo de cuaresma, las lecturas del la liturgia a diario nos invitan a buscar a Dios, tal como lo hace la cierva en busca de agua. Así el alma de cada hombre y mujer busca a Dios. Aún tiempo y es necesario pasar por la cruz para llegar a la luz, no hay luz sin cruz y toda cruz (cristiana) tiene su luz. Vayamos al encuentro del Señor, el nos espera con lo brazos abiertos y clavados. Abiertos para recibirme y clavados para no castigarme... Todo el sacrificio de Cristo en la cruz, se resume en amor... nunca lo olvidemos.
Cuando escuchamos canciones de amor, que limitan la experiencia de amar al acto sexual, al romanticismo, o a una serie de expresiones que son cualquier cosa menos amor, nos quedamos con ideas un poco torcidas de lo que es el amor y peor aún, dejamos que esas ideas limiten aún más nuestra capacidad de amar y ser amados. Y si las canciones de amor no son de amor ¿qué son entonces? El amor trae de-suyo el darse, amar más que recibir es dar-se, amar es dar-amor. Más allá del placer, es decir de lo físico-corporal del sentir-placer-uno-mismo, es hacer sentir bien a la persona amada (bien en todas las dimensiones posibles). Amar no consiste, en ningún caso, en el sentimentalismo egoísta de buscar mi propio placer (cosa que se puede encontrar por otros medios), sino en darme por completo a la pareja. Pero este "darse por completo" solo encaja en las relaciones de hecho o por derecho cuando existe, más que un vínculo, una verdadera relación de mutuo amor. Per...
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