Publicado por Fr. Aurelio | 0 comentarios

Comprometidos con el mundo.Jufra

Comprometidos con el mundo.

La JUFRA es una experiencia de fraternidad, una comunidad de jóvenes creyentes, hijos e hijas del mismo Padre, que comparten su fe, sobre la base del amor fraterno. Esta fraternidad se sitúa en la comunidad eclesial en la que vive y actúa. La JUFRA camina a la luz del mensaje de San Francisco de Asís; sus miembros descubren y asumen progresivamente este proyecto de vida y sus valores. Pertenece a la Familia franciscana como parte integrante de la OFS y considera la Regla de la OFS como su documento inspirador. (http://ciofs.org/jufra.htm)


La juventud franciscana es como he dicho antes una comunidad, una fraternidad de jóvenes que quieren y deben servir activamente a la Iglesia, Iglesia entendida como el pueblo de Dios. Es un mandato paulino el predicar, y predicar lo entiendo por: dar testimonio con mi vida y concretizándolo en aquellos quines más nos necesitan. “Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!” (1 Corintios 9, 16). Si yo realizara esta tarea por iniciativa propia, tal vez merecería ser recompensado, pero si más bien lo hago por necesidad, que me viene de lo más profundo del alma, que no puedo dejar de hacer, quiere decir que lo hago casi por mi propia vida, no puedo no hacerlo. Siento en mi interior que se me ha confiado una misión. ¿Cuál es entonces mi recompensa? Predicar gratuitamente la Buena Noticia, ya que gratis la he recibido, renunciando a la posibilidad de vanagloriarme. Es más, nadie que haya recibido tan grande y tan buena noticia puede quedarse como si nada pasara. Se hace necesario salir a anunciarla a los cuatro vientos. Que todos se enteren de las maravillas que el Señor ha hecho en nosotros.

La inspiración de servir como hermanos menores que somos, por el carisma que recibimos de Francisco, nos vide dada del ejemplo de Jesús; quien siendo hijo de Dios se hizo hombre, se encarnó para estar con nosotros. Jesús esta comprometido con la labor de su pueblo, de “dar la Buena Noticia a los pobres, de anunciar la liberación a los cautivos, de dar la vista a los ciegos, de dar la libertad a los oprimidos” (Lucas 4,18), Él no es ciego ante su realidad. Su realidad lo invita, lo llama a hacer algo por los que son marginados y desfavorecidos. Es así como inspirados en Jesús el joven franciscano esta llamado a vivir el compromiso de trabajar por la realización del Reinado de Dios, haciéndolo visible y concreto entre los hombres y mujeres que más nos necesiten.

Frente a la realidad de consumo y materialismo, el jufrista está llamado ha vivir en minoridad, en coherencia cristiana, dando ejemplo de vida, de valores que revelen una auténtica promoción de la dignidad humana. Un ejemplo que me gusta mucho mencionar es que los Santos de la Iglesia, hoy en día, son cada uno de los cristianos que desde su quehacer cotidiano, deben dar testimonio de ser diferentes al resto de los jóvenes del mundo, haciéndolo notar en su forma de bailar, de hablar, de vestir, de estudiar y trabajar.


Fuentes

“Aconsejo, amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a mis hermanos que, cuando van por el mundo, no litiguen ni contiendan de palabra, ni juzguen a otros; sino sean apacibles, pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como conviene.” (2 Regla 3, 10-11)

“Estén presentes con el testimonio de su vida humana y también con iniciativas eficaces, tanto individuales como comunitarias, en la promoción de la justicia, particularmente en el ámbito de la vida pública, empeñándose en opciones concretas y coherentes con su fe”.
(Regla OFS 15)

“Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos?”
(Mt 5, 44-47)

“En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareció en la comarca un grandísimo lobo, terrible y feroz, que no sólo devoraba los animales, sino también a los hombres; hasta el punto de que tenía aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad (…). San Francisco, movido a compasión de la gente del pueblo, quiso salir a enfrentarse con el lobo, desatendiendo los consejos de los habitantes, que querían a todo trance disuadirle. Y, haciendo la señal de la cruz, salió fuera del pueblo con sus compañeros, puesta en Dios toda su confianza. (…) el lobo avanzó al encuentro de San Francisco con la boca abierta; acercándose a él, San Francisco le hizo la señal de la cruz, lo llamó a sí y le dijo: «¡Ven aquí, hermano lobo! Yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie.»
¡Cosa admirable! Apenas trazó la cruz San Francisco, el terrible lobo cerró la boca, dejó de correr y, obedeciendo la orden, se acercó mansamente, como un cordero, y se echó a los pies de San Francisco.”
(Flor, 21)

Retos

• Ser conscientes y sensibles a los problemas de nuestro mundo, manteniendo en todo momento una actitud crítica. Entender que nuestro sitio está en el mundo y que a él debemos aportar lo mucho que hemos recibido, comenzando por nuestra propia familia.

• Hacer del grupo una fraternidad, cuyas relaciones estén basadas en el servicio, cercanía y la preocupación por el crecimiento de los demás.

• Posicionarse ante los acontecimientos del mundo y promover un nuevo orden social y económico desde un compromiso real por la justicia social, la solidaridad y la paz, colaborando así en la construcción del Reino de Dios que Jesús inauguró.
Retos tomados de Idearop de Jufra

Puntos de Oración

Leer nuevamente los textos.
Subrayar la frase que más me llamó la atención.

Contestar
¿Cómo me siento actualmente en la realidad que vivo?
¿Cuál es mi visión del mundo? + y –
¿Cuál es mi misión en la vida?
¿Qué estoy dispuesto a hacer por este mundo?
¿Considero que estoy participando activamente en la misión?

Oración Final

Señor Jesús, que has llamado a quien has querido, llama a muchos de nosotros a trabajar por ti, a trabajar contigo. Tú que has iluminado con tu palabra a los que has llamado, ilumínanos con el don de la fe en Ti. Tú que los has sostenido en las dificultades, ayúdanos a vencer nuestras dificultades como jóvenes de hoy. Y si llamas a alguno de nosotros, para consagrarnos del todo a Ti, que tu amor aliente esta vocación desde el comienzo y las haga crecer y perseverar hasta el fin.
Así sea

Tema elaborado para el retiro anual del consejo nacional de la Jufra de Guatemala.
Preparado por Aurelio Nuñez


0 comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.